martes, 17 de julio de 2012

Codicia

Foto: Ken Russell 

-No excluya a nadie. A cada cual su codicia o su miedo, todo hombre tiene una granada bajo la cama. Y eso forma la gran cadena de los que se tienen agarrados  por los cojones alrededor del mundo.

-¿Y usted, Weill? ¿Su codicia?

-Yo tengo la suerte, compréndame, de quererme mucho. Eso reduce mi avidez y mis exigencias respecto al mundo...

Fragmento de "Un lugar incierto de Fred Vargas

25 comentarios:

  1. Mi autora negra preferida.
    La foto, genial, parecen Mercier y Camier de Beckett, jaja.
    En cuánto a la frase última de Weill, no sé como infiere eso...aunque lo de la granada bajo la cama es verdad.
    Besitos y dime algooo(ya sabes de qué).

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Soy de la opinión que el estar bien con uno mismo nos trasforma en seres mejores...y si, también es una de mis preferidas.

      Petons

      Eliminar
  2. Qué actual y qué descorazonador. Es cierto, no me cabe duda. Todo es cierto, desde la granada que a todos nos afecta hasta que de repente alguien se quiera mucho y se sienta con menos exigencias. De todas formas, bravo por lo que tiene de sentido del humor al borde del abismo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Vargas es una pasada, sus elucubraciones entran hasta el fondo y enciam hacen reir

      Petons

      Eliminar
  3. Quina foto mes maca Pluvisca. Es genial. Un dialeg crú i punyent.
    Gracies amiga per compartir. Un petonàs.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola guapa, si que es punyent, asi som els humans...

      Petons

      Eliminar
  4. "todo hombre tiene una granada bajo la cama"

    Recojo este fragmento del dialogo y me quedo pensativa..(la foto es sencillamente genial!)

    Petonets!

    ResponderEliminar
  5. que buen fragmento.
    Cuando uno se ama a si mismo, es cuando puede dar de verdad a los demás.

    Un beso y buena semana Teresa.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Asi es, lo que pasa es que no nos enseñan...

      besos

      Eliminar
  6. me pregunto cuándo el espíritu de superación pasa a llamarse codicia?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. nunca, otra cosa es que lo confundamos...

      Besos

      Eliminar
  7. Qué buena respuesta. Cuando uno se ama así mismo, todo es posible, porque es entonces cuando se puede amar de verdad a los demás.

    Un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Asi es, pero nos cuesta tanto aprender...

      Besos

      Eliminar
  8. Pues le doy toda la razón.

    Es menor la codicia, o nula, si te bastas contigo mismo:)

    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cuando uno está satisfecho con su interiro ese tipo de cosas suele pasar a segundo plano

      besos

      Eliminar
  9. Pues si en todos hay algo de codicia lo que pasa que algunos son actores para ocultarla detrás de la amable sonrisa y buenas palabras retoricas.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. tienes razón, pero al final se descubre...

      besos

      Eliminar
  10. Jeje, qué buen párrafo! Todos somos algo codiciosos, pero me pregunto qué desearíamos si tuviéramos todo lo q codiciamos.
    Besoss

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Querriamos más, el que es codicioso nunca apaga su sed `porque su interior sigue vacio

      Besos

      Eliminar
  11. Me gusta el paseo que hice a este blog

    ResponderEliminar
  12. interesante filosofia de vida ..verdad teresa?
    :-)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Creo que si la tuviera más gente las cosas irian de otro modo...

      Besos

      Eliminar
  13. Es muy bueno, aunque me imagino que esto de la codicia es como la vida misma, un periodo de codicia para crecer y multiplicarse, hartarse y luego iniciar ese amor a sí mismo a través de..... cada uno se apañe.... en este caso podría ser el abandono de lo codiciado que se convierte en una carga. Bssss.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo diria que más que codicia sería ambición, la codicia la veo yo más en olan "El avaro" de Moliere

      Besinos

      Eliminar

La riqueza está en la variedad de opiniones